VERSOS A COLOR

Poesías, Sonetos, Doce Versos y Décimas
Autor: Jorge Luis Moscote Gómez
Origen: Barranco de Loba, Bolívar
Contacto:

 EL HUESO DEL GUSTADERO

Voy a explicarles primero,
si mi mente se ilumina,
lo que es en la cocina
el hueso del gustadero.
Las abuelas en su esmero
-escuchen bien mi pregón-
colgaban en el fogón
un hueso grande y gustoso;
y siendo menesteroso
lo que ellas preparaban,
lo usaban y lo guindaban
de nuevo al hueso poroso.

Entre vecinos, por eso,
aquel hueso, se prestaban,
por el corral se llamaban…
-vecina présteme el hueso-.
Ahora se lo regreso
para que haga su sopa,
mientras que lava la ropa
que tiene en el lavadero.
-Hijo: tráeselo ligero,
corre, está en el tablón
que está arriba del fogón,
el hueso del gustadero.

Pero hacían tantas recetas
siempre con el mismo hueso
que siento que ha sido eso
lo que a muchos nos inquieta.
Así, me tracé por meta
de meditar en ello un poco,
aunque suene un tanto loco
lo que comparar hoy quiero:
pues procuro con esmero
que los versos que yo escriba
los use mientras que viva,
como hueso ’e gustadero.

Los exprimo, lamo y muelo
hasta tenerlos por bulto,
los leo y hasta los insulto
los mimos, los tiro al suelo.
A algunos les guardo duelo
porque se mueren, se envuelven,
otros me quieren y vuelven
y otros van al matadero.
Pero igual, así los quiero,
ellos son lírica mía
y mi mente los ansía…
ni hueso del gustadero.

Tomo versos del montón,
los escojo uno a uno
de donde los guindo y aúno,
mi mente está en el fogón.
Vuelvo y les saco la sazón
y su zumo en mis faenas,
para disipar mis penas
y así expresar lo que quiero,
en un gustoso sendero
en mi mente ella brota
dando sazón a mis notas
cual hueso del gustadero.

Y al llevarlos al rasero
para nivelar las rimas,
mi mente les da las primas
hirviendo en el reverbero.
Como hueso ’e gustadero
que lo hierven y rehierven,
mis versos salen y vuelven
como bolas de pimpón,
van buscando la ocasión
cuando el momento sea justo
de darle a mi tema el gusto
como ese hueso en mención.

Entrega de Emprendimiento al Poeta Jorge Luis Moscote Gómez