2° FESTIVAL CULTURAL Y LITERARIO DE CHIMÍ

 La segunda versión del Festival Cultural y Literario de Chimí, en el corregimiento del mismo nombre, se desarrolló desde el 5 hasta el 7 de junio de 2015. En adelante, el evento fue organizado por la Fundación Libro Abierto en alianza con la Alcaldía Municipal de San Martín de Loba, la Institución Educativa Técnico Pesquera Leonidas Ortiz Alvear y el Ministerio de Cultura –Programa Nacional de Concertación Cultural-. La comunidad educativa participante tuvo integrada por los estudiantes de las instituciones educativas de Chimí, San Martín de Loba, Playitas, Pueblo Nuevo-Cerro de Julio, Hatillo de Loba, Juana Sánchez, San Miguel y Barranco de Loba.

Desde el 1º de marzo hasta el 30 de abril de dicha anualidad, estuvieron abiertas las inscripciones para los aspirantes a finalistas en los distintos encuentros y concursos, donde se inscribieron estudiantes y personas del común en las siguientes Categorías y Concursos: Categoría Primaria: Pintura, Reinado Ecológico y Canto; Categoría Bachillerato: Poesía, Cuento y Decimeros; Categoría Abierta: Canción Inédita Vallenato y Piqueria en Tambora.

La programación inició con el recibimiento de las delegaciones el 5 de junio de 2015, luego se realizó un desfile inaugural, que terminó con los actos protocolarios. Después fueron presentado los homenajeados: Tiburcia Susana Mora López, Graciela Zenaida Ortiz López y Eduard Manuel Mathieu Zuleta. En las presentaciones especiales se destacó la participación de la Escuela de Periodismo Juvenil, de Santa Marta; el Grupo de Tambora Los Chimilas; Grupo de Tambora Juvenil de Juana Sánchez, como folclor invitado; Grupo de Baile Moderno Sexy Girls; Danza La Múcura por la Institución Educativa Técnica Pesquera Leonidas Ortiz Alvear; el Grupo Los Junior’s Vallenato; y, el cuentero Tío Pello.

En el marco del festival se realizó el Foro “El impacto de la minería en el ámbito acuícola” por el abogado y periodista Eliécer Ortega Ospino; el Conversatorio “El periodismo juvenil y su función educacional” por la estudiante Saray Elisa Herrera Beleño y el comunicador social Isidro de Jesús Mora Barrios; y, el Conversatorio “La alfarería como medio de convivencia nativa”, por los alfareros juanasancheros Jorge Jiménez Poveda, Alonso Poveda Villafañe y Elizabeth Pérez Garzón.

El jurado que eligió los ganadores tuvo integrado por el compositor vallenato Juan Manuel Gutiérrez Romero (La Junta, Guajira), la profesional en relaciones internacionales Yady Andrea Dávila Sucerquia (Santa Marta), el abogado y gestor cultural Darío José Linero Mejía (Santa Marta) y el docente y decimero Edwin Mejía Durán (Talaigua).

Jurado: Yady Andrea Dávila Sucerquia, Edwin Mejía Durán, Juan Manuel Gutiérrez Romero y Darío José Linero Mejía

CUADRO DE HONOR 2015

CONCURSO DE PINTURA

PRIMERO: Eva Sandrith Camacho García. Institución Educativa Técnica Pesquera Leonidas Ortiz Alvear – Chimí.

SEGUNDO: Jesús Wilfred Palomino Martínez. Institución Educativa Técnica Comercial de San Martín de Loba –INETEC-.

REINADO ECOLÓGICO

PRIMERO: Sayra Manuela Ramos Arroyo. Institución Educativa Técnica Agropecuaria Julio R. Faciolince – Barranco de Loba.

SEGUNDO: Andrea Camila Arzúzar Arrieta. Institución Educativa Técnica Pesquera Leonidas Ortiz Alvear – Chimí.

CONCURSO DE CANTO

PRIMERO: Francisco José Cotes Mejía. Institución Educativa Técnica Comercial de San Martín de Loba –INETEC-.

SEGUNDO: Diego Iván Pérez Romero. Institución Educativa Técnica, Agropecuaria y Minera de San Martín de Loba –INETAM-.

CONCURSO DE POESÍA

PRIMERO: Dilis Johana Ramos Cardona. Poesía: Mi triste ecosistema.

Institución Educativa Técnica, Agropecuaria y Minera de San Martín de Loba –INETAM-.

SEGUNDO: Adriana Selena Serpa Centeno. Poesía: Mi pueblo ya no es el mismo.

Institución Educativa Técnica, Agropecuaria y Minera San Martín de Loba –INETAM-.

CONCURSO DE CUENTO

PRIMERO: Ilian Margarita Miranda Mendoza. Cuento: El perdón.

Institución Educativa Técnica Pesquera Leonidas Ortiz Alvear – Chimí.

SEGUNDO: Roxana Martínez Alvarado. Cuento: La importancia de la educación.

Institución Educativa de Hatillo de Loba.

CONCURSO DE DECIMEROS

PRIMERO: Saray Sofía Ardila Larios. Obra decimal: Décimas a la alfarería.

Institución Educativa Técnica Agropecuaria Julio R. Faciolince – Barranco de Loba.

SEGUNDO: Dayana Carolina Pérez Quiroz. Obra decimal: Décimas.

Institución Educativa Técnica Agropecuaria Julio R. Faciolince – Barranco de Loba.

CONCURSO DE CANCIÓN INÉDITA VALLENATO

PRIMERO: Wilmer Rojas Rodríguez. Paseo: “Nací para ti” – Papayal.

SEGUNDO: Elivier Camargo Rocha. Paseo: “Así no se vale” – Chimí.

CONCURSO DE PIQUERIA EN TAMBORA

PRIMERO: Waldiris Martínez Arroyo. Chimí.

SEGUNDO: Jesús Aníbal Noguera Martínez. Pueblo Nuevo-Cerro de Julio.

TEMÁTICA: LA ALFARERÍA

Alonso Poveda Villafañe, Alfarero de Juana Sánchez

El 2° Festival Cultural y Literario de Chimí tuvo como lema: “Moldear como el alfarero es sembrar cultura”, un sincero homenaje al arte de la Alfarería.

 La Alfarería es el resultado del trabajo de la arcilla a mano o a través de la utilización de un torno. Con el fin de obtener una materia prima homogénea de la calidad requerida, el artesano sometía la arcilla a un tratamiento previo de separación de sedimentos protuberantes, para así lograr la textura requerida. Los artesanos utilizaron la técnica de engobe, que consiste en sumergir o aplicarle a la pieza, antes de la cocción, una suspensión de fina arcilla con algún pigmento, para regularizar la superficie y obtener un color uniforme.

Para la fabricación de las piezas se aplican las técnicas de moldeado y modelado en rollo o torneado. La herramienta fundamental del artesano ceramista, son las manos y su destreza motriz para moldear el barro y transformarlo en utensilios domésticos, suntuarios o decorativos. Las vasijas se hacen enrollando primero un largo “gusano de barro”, en espiral o hélice, o por superposición de círculo. Para conformar el fondo globular de las ollas se acudió al moldeado sobre una totuma, o sobre una vasija globular.3

En toda época, se utilizó el molde para la fabricación repetitiva de figuras macizas, con carácter mágico; el molde de una determinada figura se obtenía como calco negativo, sobre la figura en primitivo que se quería copiar. Por medio de estas técnicas los alfareros fabricaron una gran variedad de objetos utilitarios y figuras o estatuas de arcilla representando al ser humano, a los animales o símbolos.

Los vestigios de cerámica encontrados en la región Caribe, específicamente en Puerto Hormiga, jurisdicción del municipio de Arjona, Bolívar, referencia el hallazgo más antiguo de la región, que según los análisis con carbono catorce, los ubica entre los años 3090 y 2552 a.C. Desde tiempos inmemoriales, las vasijas de arcilla y barro han adquirido no solamente un carácter útil en la vida de las sociedades que las elaboraban sino cierto valor mágico, ya que la cerámica era considerada la unión de los cuatro elementos del universo: agua, aire, tierra y fuego.

Estos hallazgos son considerados los primeros ensayos del hombre en el trabajo del barro o arcilla, que tiene toda una secuencia de desarrollo técnico y formal en otros sitios del litoral Caribe como, entre otros, Canapote (2.000 a.C.), Barlovento (1.500 a.C.), las islas de Barú y la Ciénaga del Totumo. Luego de su desarrollo y evolución trascendió a los pueblos riberanos y se extendió por el país.

Los nativos pudieron haber recibido sus habilidades artísticas de la tradición cerámica más antigua del continente: Valdivia, Machalilla y Chorrera. En lo que concierne a la región Caribe, presenta desde sus inicios un grado de madurez conceptual y técnica que tiende a confirmar que la producción de cerámica se limitaba a objetos utilitarios de uso cotidiano; igualmente, se destacaron como grandes alfareros, hábiles y creativos, que inventaron una gran variedad de objetos aptos para los quehaceres domésticos. El material empleado por los nativos fue la arcilla de color variable, de acuerdo con la materia prima disponible en cada lugar: gris, rojo, amarillo o blanco.

HOMENAJEADOS

 

GRACIELA ZENAIDA ORTIZ LÓPEZ. Alfarera nacida en Chimí el 9 de febrero de 1926 en el hogar formado por el carpintero Santiago Ortiz y la alfarera Delia María López Moreno. Recuerda que creció viendo a los habitantes del pueblo fabricando productos a base de barro, siendo su madre la que le enseñó este arte; las ollas, tinajas, areperos, múcuras y demás productos se los vendían a los comerciantes de la época como Modesto Ojeda Fernández y Teófanes Paternina Ramos. Creció en un hogar humilde que no le permitió asistir a la escuela, pero gracias a la producción de productos a base de barro educó a sus hijos: Graciniano, José, Betilda, Freddy, Temilda, Andrés, Dagoberto, Angelberto y Víctor, en compañía de su esposo Andrés Avelino Rangel Contreras.

 

TIBURCIA SUSANA MORA LÓPEZ. Alfarera nacida en Chimí el 20 de agosto de 1920 en el hogar formado por el agricultor Eugenio Mora (Las Conchitas) y la alfarera María López Moreno. Su madre era una destacada alfarera que tenía varias trabajadoras como María de Jesús Mora y Rita Esmeral, y ella siendo testigo de esta rutina aprendió dicho oficio. Recuerda que la producción artesanal la vendían a los comerciantes Paublino León Arrieta y Modesto Ojeda Fernández; para tal fin conseguían el barro en los sectores conocidos como Las Mochilas, Cambembe, La Cienagueta, Barro Blanco, La Argolla y La Raíz; para mayor consistencia la arcilla era extraída de varios lugares, luego la materia prima era pilada tres veces, la amasaban y finalmente producían los respectivos moldes. Fueron sus hijos: Plácido (Vidales), Estela (Beleño), Gladis (Ortiz), Teódulo, Gabriel y Ángel.

 

EDUARD MANUEL MATHIEU ZULETA. Presbítero nacido en San Marcos (Sucre) el 16 de junio de 1938, en el hogar integrado por Petronio Mathieu Baquero y Cristiniana Zuleta Jiménez, nativos de las poblaciones sucreñas de Colosó y San Marcos, respectivamente. Los estudios primarios y secundarios los terminó en su tierra natal, luego ingresó al Seminario Mayor de San Benito de Abad donde fue ordenado Sacerdote en 1962. Posteriormente, fue nombrado Sacerdote de la Parroquia de Magangué donde laboró durante dos años y en 1964 es trasladado como párroco a la Iglesia de San Martín de Loba. Los cambios positivos en San Martín de Loba surgieron con la llegada del Padre Mathieu Zuleta, siendo impulsada su obra comunitaria con la llegada de los curas Maximino Barrero y Heriberto Rivas, quienes comprometidos con la liberación del pueblo convirtieron el lugar en un motor de cambio que coincidía con la intención de la iglesia de abrir las puertas a lo social. Durante siete años ejerciendo como Sacerdote en dicha municipalidad unido con la comunidad ayudó en la organización de la Junta de Acción Comunal, lideró con otras personas la creación de la Cooperativa Especializada de Educación de San Martín de Loba Ltda., entidad que luego creó el Colegio Cooperativo Agropecuario en 1969. Se dedicó como párroco a educar al pueblo para crear desarrollo, incidiendo positivamente en las generaciones de jóvenes de la época. A comienzos de la década de 1970, fue trasladado a la parroquia de San Pablo y luego recorrió como tales diferentes templos en Simití, Santa Rosa del Sur, Morales, Cantagallo y Gamarra (Colombia); Barquisimeto y Caudales (Venezuela).

CREACIÓN DEL PREMIO CACIQUE LOVA

A partir del 2015, el Festival Cultural y Literario de Chimí, empezó a entregar a los ganadores del certamen el “Premio Cacique Lova”, en una ceremonia final en la que los premios y las estatuillas eran los principales protagonistas. La premiación de la segunda versión correspondiente a dicha anualidad, se realizó por medio de un diploma con la imagen del Cacique Lova, que hace alusión a uno de los guerreros que defendió la subregión de Loba de la invasión de los españoles en la época de la Conquista.

Jotacastro, Maestro en Artes Plásticas egresado de la Escuela Superior de Bellas Artes de Cartagena, un talentoso artista que se expresa usando el barro, piedra, fibra de vidrio y técnicas mixtas de materiales como lenguaje, siempre jugando con los estilos y las formas, es el autor de la estatuilla que en su momento acogió la Fundación Libro Abierto como trofeo para los ganadores del aludido festival. El escultor sanmartinense fue el encargado de darle vida y forma al gran Cacique Lova, inmortalizándolo en una figura que más adelante cambió en forma y material.

La intensión de la organización fue concebir una estatuilla a la altura de los grandes acontecimientos nacionales en donde el codiciado premio, representa más allá que un simple trofeo: “la identidad del pueblo lobano”. Por eso se acogió la propuesta del escultor Jotacastro y de inmediato se inició con la tarea de idearse la imagen del Cacique Lova de acuerdo a las descripciones de los nativos, que hace el maestro Orlando Fals Borda en sus cuatro tomos de la Historia Doble de la Costa.

Historia del Cacique Lova

Premio Cacique Lova

Cuentan que, a la llegada de los invasores y saqueadores españoles, los nativos de lo que hoy se denomina “Loba” tenían una lengua ágrafa que los ibéricos denominaron “Malibú”, en la cual la palabra “Loa” o “La” significaba “agua”, término que, asimilado fonéticamente al castellano, fue convertido por ellos en “Lova”, con la fonación labiodental de la “v” española que después se transformó en la “b” bilabial, tal como la pronunciamos hoy. Esa denominación “Lova” le fue dada por ellos al cacique, de donde, por efectos metonímicos, pasó a ser el nombre de las tierras, de la subregión y, finalmente, del triángulo.6 La historia del Cacique Lova es narrada por la tradición oral en el libro “Mompox y Loba” del sociólogo Orlando Fals Borda, con la afirmación que fue bautizado con el nombre cristiano de Sebastián.

En efecto, la zona integrada por San Martín, Hatillo, Barranco y Altos del Rosario fue gobernada por el Cacique Lova. En cuanto al significado del término, también se conceptúa que esta palabra malibú, se refiere a “un tigre jaguar de manchas redondas y amarillas, que es el más fiero de todos”; el cual pudo ser el antepasado mítico con el que se identificaban todos estos aborígenes, a la manera de los clanes africanos.

Los nativos de la subregión de Loba conocieron el blanco español cuando llegó a la zona por primera vez en 1531 la expedición del bachiller Francisco Viana, enviado desde Santa Marta por el gobernador García de Lerma, cuando los españoles querían llegar al fabuloso zenú por esta vía. Los capitanes Juan de Céspedes y Juan de San Martín continuaron la expedición, pero no pudieron resistir las guasábaras de los Malibúes y se vieron obligados a regresar. Años más tarde, Juan de San Martín llegó nuevamente a la zona en la expedición del Licenciado Gonzalo Jiménez de Quesada cuando se disponía a conquistar el país de los Chibchas. Entonces, el panorama reinante en la subregión fue motivo suficiente para que los Zenúes y Malibúes decidieran lanzarse a una justa defensa de sus tierras liderada por los caciques más avezados como Lova, Bahamón y Mompox, quienes organizaron una fuerte rebelión entre 1542 y 1546. La contraviolencia nativa fue respaldada más tarde por el cimarronismo de los esclavos negros introducidos a los hatillos de la zona, como el de Jegua, Loba, Norosí y Simití, que lideraron las más fuertes revueltas.7

Documentos notariales referencian siglos posteriores, que después de vencidos los nativos, en 1745 los indios sobrevivientes de Loba tratados como esclavos, abandonaron esas laderas y se dirigieron a la isla de Tapoa, dentro de las Tierras de Loba cerca del caño del Rosario, y luego se marcharon aguas arriba sin que nadie supiera su rumbo fijo.

Hoy sólo queda el recuerdo de las proezas del Cacique Lova defendiendo las Tierras de Loba que era su territorio de supervivencia y que deja como herencia al pueblo lobano los valores éticos de “lucha, resistencia y perseverancia” por lo propio que es todo el entorno que alguna vez defendió.

POESÍA: MI TRISTE ECOSISTEMA

El verde de las praderas
que embellecen nuestros campos
hoy todo está destruido
con la retro lo arrasaron.

Los cursos de las quebradas
se la cambiaron de un tajo,
destruyeron sus orillas
que hasta las aves volaron.

La Regla ya ni se crece
hoy sólo hay pilas de tierra,
su ribera ya es desierta
mataron su ecosistema.

El Playón de Santa Rosa
que peces sabe cuidarlos,
en él sólo hay taruyas
todo está contaminado.

El caño que une a Chimí con Loba
casi todo está aterrado,
las quejas se oyen venir
si al medio ambiente dañamos.

Ni el Magdalena que surte los pueblos
del agua y de la pesca,
se ha convertido en cloaca
de alcantarillas que infectan.

No es que el mundo este cambiando
o loco como decimos,
los locos somos nosotros
que poco a poco lo destruimos.

Dilis Johana Ramos Cardona
2° Festival Cultural y Literario de Chimí, 2015
Primer Puesto – Concurso de Poesía

DÉCIMAS A LA ALFARERÍA

Mi imaginación se eleva
vengo de Barranco ‘e Loba
se los digo en esta trova
mi institución es INEBA.
8° grado me lleva
vivir esta ocasión
mi tema a continuación
trata de la “alfarería”
mi nombre es Saray Sofía
presten mucha atención.

Les hablo de alfarería,
de la historia hace parte
se dice que es un arte
y parte de la economía.
Una gran artesanía
que los ancestros usaban,
con otros intercambiaban
para oro conseguir,
y comida pa’ vivir,
esto sí les ayudaba.

El barro lo utilizaban
para vasijas hacer
y allí poder comer
muchas ollas moldeaban.
A medida que avanzaban
lo fueron perfeccionando,
más cosas fueron creando
en su quehacer día a día
mejoró la economía
y el comercio fue agrandando.

Como vemos hoy en día
Juana Sánchez un ejemplo,
su hermosura yo contemplo
conservan la alfarería.
Siento mucha alegría
de esta realidad, les digo,
si tú quieres ser testigo
de esta obra colosal,
artesanía sin igual
ve a Juana Sánchez conmigo.

A ustedes pueblos hermanos
yo los quiero invitar
la tradición conservar
moldear barro con las manos.
Es un arte colombiano
hacer tinaja y mollón,
múcuras y tinajón,
son muy buenos los braceros,
las alcancías y veleros,
pueden ser de exportación.

Alfarero también es
mi Dios porque al hombre hizo
del polvo, así lo quiso,
eres noble si lo crees.
Tenga el joven interés
de tesoro tan precioso
que al barro hicieron famoso
hablo de Tiburcia Mora
Graciela es otra señora
su legado es muy valioso.

Saray Sofía Ardila Larios
2° Festival Cultural y Literario de Chimí, 2015
Primer Puesto
Concurso de Decimeros

CUENTO: EL PERDÓN

En un hermoso campo vivía un señor llamado Antonio, quien había adquirido una fortuna con trabajo y dedicación, pero de un momento a otro su corazón se endureció como una roca y se fue olvidando de cosas tan simples como el saludo y la oración. Antonio no visitaba la iglesia porque no sabía qué pedirle a Dios, era tan arrogante que lanzaba dinero en las calles y decía a los transeúntes que lo llevasen al templo y le dijeran al sacerdote que ahí enviaba su limosna. Mencionaba a Dios, escasamente, cuando sufría un accidente o se enfermaba.

Se acostumbró a tener una vida desordenada frecuentando sitios de mala muerte y acostándose con prostitutas. Desde mucho tiempo no se acercaba al espejo, y al ver su rostro un día, no podía creer que era él quien estaba reflejado, pues se veía demacrado. Presuroso se dirigió al hospital y al regresar, renegaba de Dios y lloraba como un niño desamparado, maldecía todo lo que se encontraba en el camino. Se había enterado que tenía sida.
– Éste castigo es sólo envidia tuya -gritaba iracundo-.
– Como soy el hombre más rico sobre la tierra me quieres matar.

Blasfemaba y blasfemaba, mirando fijamente al cielo.

De pronto un amigo de Antonio, que lo conocía desde niño, se acercó a consolarlo:
– ¿Por qué hablas tan mal de Dios? ¿Acaso pensabas que tu riqueza te había hecho inmortal? – Muy bien sabes que no hay fortuna que libre a las personas de la muerte. Tú puedes ser el más rico de todas estas tierras, pero nunca te alcanzaría para comprar el amor de Dios. Yo puedo ser pobre de las cosas materiales pero mi riqueza está en lo espiritual; en mi gozo, en mi familia, mis amigos, en la gloria de nuestro Padre Celestial.

– Tu Dios me ha abandonado. Me ha mandado el peor de los males… acabo de enterarme que tengo un virus mortal, ya no me queda mucho tiempo de vida, si es cierto lo que dices de tu Dios, ¿por qué le hace esto a una persona?

Su amigo le dijo entonces…
– Dios nos dejó en la tierra para que viviéramos libremente, por eso no es responsable de nuestras malas acciones, te invito a la iglesia hoy, tenemos un ayuno de poder y gloria, quizás si te arrepientes de todo corazón, pueda perdonarte y eliminarte ese mal que tanto te agobia, mira que para Él nada es imposible, Él pudo vencer hasta la muerte.

Antonio aceptó a Dios en su corazón como a su único salvador y reconoció todos los pecados e hizo una promesa de desprenderse de todo lo que tenía con tal de recibir su perdón y vivir feliz sus últimos días de vida sobre la tierra.

Al llegar a casa, desocupó muebles, electrodomésticos, mascotas, vació la caja fuerte y avisó por la emisora para que todas las personas enfermas y pobres se acercaran para recibir una bendición, sólo se quedó con la ropa que tenía puesta y dio todo cuanto tenía a los más necesitados, incluso su casa, enchapada en mármol, la donó a una familia que habitaba debajo de un puente. Antonio había pasado de rico a mendigo, pero era tan extraño porque ahora se le veía más feliz que nunca.

Varios días después, caminando por la calle, encontró un espejo roto, se acercó lentamente, lo tomó entre sus manos y vio que no quedaba nada de aquel cadáver viviente, inmediatamente fue al hospital y le repitieron más de tres veces el examen de sida, pero ya no había enfermedad, se había sanado milagrosamente.

De rodillas alzó su mirada al cielo y no se cansó de pedir perdón y dar gracias a Dios por la obra que había hecho en él. Todavía sigue dando su testimonio, en su ser había nacido un nuevo hombre, lleno de gozo y humildad. Hoy, tiene una gran familia y pastorea una iglesia en cuyo frente figura un lema que dice: “La riqueza del hombre es efímera ante el enorme poder de la mano de Dios”.

Ilian Margarita Miranda Mendoza
2° Festival Cultural y Literario de Chimí, 2015
Primer Puesto – Concurso de Cuento

Galería de imágenes